miércoles, 9 de septiembre de 2020

Anteproyecto de ley del Teletrabajo

Como hemos comentado en otras ocasiones, la nueva normalidad en la que nos vemos envueltos y la urgente necesidad de estar preparados ante los continuos rebrotes de COVID19, está afectando a diversos sectores, uno de ellos el laboral. Por ello, el teletrabajo se encuentra hoy en vías de regulación, y es que, aunque ya venía siendo una tendencia moderada al alza en 2019, pasó de representar a un escaso 4,8% de los trabajadores (según el Instituto Nacional de Estadística) a convertirse en la nueva modalidad de trabajo de gran parte de los empleados de nuestro país.

La situación que atravesamos ha hecho que las negociaciones entre el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales para crear una nueva ley se hayan acelerado. 

En nuestra opinión, los puntos más relevantes del mencionado Anteproyecto de Ley del teletrabajo son los que mostramos a continuación:

  • Voluntariedad: se establece el carácter voluntario del trabajo a distancia. No obstante, habrá especialidades en los supuestos de contratos de prácticas y contratos para la formación y el aprendizaje, así como un derecho de acceso prioritario al trabajo a distancia.
  • Formación: las empresas deberán tomar las medidas necesarias para garantizar la participación efectiva en las acciones formativas de las personas que trabajan a distancia, así como otorgarles la formación necesaria para el adecuado desarrollo de su actividad.
  • Promoción: las personas que trabajen a distancia mantendrán su derecho a la promoción profesional.
  • Dotación de medios y herramientas y compensación de gastos: la empresa pondrá a disposición de la persona que trabaje a distancia todos los medios que sean necesarios para el desarrollo de su actividad. El trabajador no asumirá los gastos relacionados con tales equipos o herramientas.
  • Libre elección de horario: las personas que desarrollen trabajo a distancia podrán alterar el horario de trabajo, siempre dentro de unos límites, para garantizar la conciliación laboral y familiar.
  • Riesgos laborales: la evaluación de los riesgos del trabajo a distancia pone especial atención en los factores psicosociales, ergonómicos y organizativos. Se deberá prestar especial cuidado en la distribución de la jornada, los tiempos de disponibilidad y asegurar los tiempos de descanso y desconexión.
  • Derecho a la intimidad y a la protección de datos:no podrá exigir la empresa la instalación de programas o aplicaciones en dispositivos o aparatos que sean propiedad de la persona trabajadora, ni la utilización de tales dispositivos en el desarrollo del trabajo a distancia.
  • Desconexión digital:consistente en la limitación del uso de los medios tecnológico de trabajo durante los periodos establecidos para el descanso.
  • Fortalecimiento de los roles de género: la posibilidad del trabajo a distancia puede perpetuar roles de cuidado si es utilizado principalmente por mujeres. Para evitar esas posibles situaciones, en la ley se establecen una serie de cautelas.

Se puede apreciar que el anteproyecto de ley tiene por objeto la efectiva y adecuada regulación del trabajo a distancia, así como la protección de los derechos y garantías de las personas que realizan este tipo de trabajo. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, no se ha aprobado todavía el texto definitivo ya que el Gobierno se encuentra en fase de negociación, por lo que aún se puede esperar alguna modificación en su contenido.

En Baker Tilly os iremos informando de las novedades que vayan surgiendo en torno a esta y otras cuestiones. No dudéis en contactar con nosotros, estamos a vuestra disposición.

Autora: Teresa Aranda

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