jueves, 18 de febrero de 2021

“Efectos secundarios” de las medidas del estado de alarma en la Declaración de la Renta 2020

 Raquel Sánchez 
Asesora Fiscal
Email 

 

Las medidas aprobadas durante el estado de alarma - por la pandemia COVID-19 - han tenido repercusiones en muchos ámbitos (sanitario, económico, social, etc…) pero debemos ser conscientes que afectarán de una manera relevante también a la próxima declaración de la renta de 2020.

ERTES, “BAJAS” Y LA OBLIGACIÓN DE DECLARAR

Una de las consecuencias que mayor impacto va a tener la encontramos en el hecho que muchos contribuyentes, que hasta ahora no estaban obligados a presentar la declaración de la Renta (por tener un único pagador y no superar los límites marcados por la normativa), ahora SÍ estarán obligados a presentar la autoliquidación del IRPF “fruto del fraccionamiento de los pagadores que se habrá producido en 2020”, debido principalmente a dos posibles situaciones:

  • Que se haya estado en situación de ERTE – Por cuanto que la prestación recibida por el SEPE tiene la consideración de un rendimiento del trabajo y NO se encuentra exenta… por lo que “el SEPE” se convierte en un “segundo pagador” de rendimientos del trabajo (con los efectos que más adelante detallaremos).
  • Que el contribuyente haya estado de baja por el virus u otra incapacidad – En cuyo caso es la Seguridad Social quién paga parte de la retribución durante el período de incapacidad y se convierte también en un “segundo pagador” de rendimientos del trabajo.

No es objeto de este artículo abrumarles con límites económicos, pero sí destacarles los aspectos relevantes que pueden derivarse de los ERTE y/o situaciones de incapacidad:

  • En “circunstancias normales” un trabajador no está obligado a presentar declaración de renta si sus rendimientos del trabajo NO superan los 22.000 euros y provienen de un único pagador o, proviniendo de varios pagadores, si la suma de rendimientos del segundo y restantes pagadores no supera los 1.500 Euros.
  • Como apuntábamos, el cobro de rendimientos derivados de una situación de ERTE o baja laboral (sea por enfermedad o por incapacidad temporal), conlleva que el SEPE o el INSS aparezcan como “nuevos pagadores”, siendo que los rendimientos que pagan NO se encuentran exentos del IRPF.
  • En consecuencia, si el importe pagado por los segundos y restante pagadores superan los 1.500 Euros, el límite para estar obligado a declarar se reduce hasta los 14.000 Euros… y de ahí que muchos contribuyentes “caigan” en la obligatoriedad de presentar la declaración.
  • Pero, es debido a que en la mayoría de supuestos el SEPE ha realizado una retención MÍNIMA sobre los rendimientos que han abonado, que lo más probable es que además de estar obligados a presentar la declaración, ésta pueda salir a pagar y por importes “considerables”.
  • Asimismo, y por considerarse que el trabajador NO está “en activo”, que debemos tener presente que la deducción por maternidad/paternidad NO será aplicable a los trabajadores que se encuentren en ERTE TOTAL – en los meses en que se produzca esta circunstancia - (ni la deducción, ni la percepción de su abono anticipado). Únicamente mantendrán el derecho a su aplicación los trabajadores con un ERTE parcial de su jornada.

Nota 1 – Aquellos trabajadores que sigan en ERTE en 2021 y quieran evitar “sustos desagradables”, pueden solicitar a la empresa o al SEPE que les incremente el % de retención en el abono de “su parte” de retribución.

Nota 2 – Deberemos estar atentos a si las Comunidades Autónomas aprueban deducciones que intenten reducir estos efectos “negativos colaterales” (como ha hecho Cataluña al aprobar una nueva deducción en la cuota del IRPF para los trabajadores afectados por ERTEs o despedidos en 2020).

PRESTACIÓN EXTRAORDINARIA POR CESE DE ACTIVIDAD PARA TRABAJADORES AUTÓNOMOS

Al igual que la prestación “ordinaria”, esta prestación extraordinaria por cese de actividad es una prestación del sistema de protección de desempleo y tiene la calificación de rendimiento del trabajo que tributa en el IRPF y como tal deberá ser incorporada en su declaración del IRPF.

RÉGIMEN DE ESTIMACIÓN OBJETIVA (MÓDULOS)

Como excepción a la regla general, se ha eliminado – para el ejercicio 2020 – la vinculación obligatoria de tres años que establece la normativa en el caso de renuncia a la estimación objetiva; de modo que los que renunciaron a su aplicación en el pago fraccionado del primer trimestre de 2020, podrán volver a aplicar dicho régimen siempre que hayan revocado la renuncia durante el mes de diciembre de 2020 o lo hagan mediante la presentación del pago fraccionado del 1T de 2021.

Asimismo la DGT, en CV2500-20, ha señalado que, a los efectos de la cuantificación del módulo “personal asalariado”, deberá valorarse “trabajador por trabajador” (en función de las condiciones en que se encuentren en ERTE); computándose, exclusivamente, las horas que preste trabajo efectivo y no computándose la parte del contrato de trabajo que se encuentre suspendida temporalmente.

ARRENDAMIENTOS DE INMUEBLES

Para finalizar un par de apuntes “inmobiliarios”, si bien no derivados de una medida aprobada por el Ejecutivo, pero sí por ser un efecto de la pandemia en la declaración del IRPF:

  1. Sobre los arrendamientos que debemos declarar en Renta – Básicamente los propietarios pueden encontrarse ante los siguientes posibles escenarios (según reconoce la DGT en su CV0985-20 de 21 de abril):
  • Reducción de la renta pactada -  El arrendador reflejará como rendimiento el que se derive de los nuevos importes acordados (además de seguir siendo deducibles los gastos necesarios para el alquiler) y, pese a que durante una parte del periodo se pactase una “rebaja total de la renta”, NO por ello procederá una imputación de rentas por el inmueble arrendado.
  • Moratoria en los pagos -  El arrendador NO deberá reflejar el rendimiento en los meses en que se haya diferido la exigibilidad del pago. Y como en el caso anterior, los gastos seguirán siendo deducibles y NO será de aplicación la imputación de rentas.

   2. Sobre las imputaciones de renta por las “segundas residencias” – Pese a las restricciones derivadas del estado de alarma, se deben aplicar y sujetar a tributación como en cualquier otro ejercicio la tenencia de una “segunda residencia” - pues la imputación viene determinada por la propiedad del inmueble y no por su “uso efectivo”.

Como de costumbre quedamos a su disposición para aclarar o ampliar el contenido del presente artículo.

Cookies

Baker Tilly utiliza cookies con el fin de mejorar continuamente sus servicios,  así como de mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta el uso de cookies. Para más información acerca del uso de las mismas o de cómo eliminarlas, haga clic en nuestra politica de cookies.