miércoles, 25 de mayo de 2022

No es retribución en especie la cesión de un móvil a un empleado si su uso es exclusivamente empresarial

No es retribución en especie la cesión de un móvil a un empleado si su uso es exclusivamente empresarial.

Ya viene de lejos la polémica sobre si la entrega de un teléfono móvil a un empleado se considera o no retribución en especie, a pesar de que ahora, con el auge del teletrabajo tras la pandemia, se haya reavivado la necesidad de sentar un criterio definitivo. Es por ello, que queremos destacar una reciente consulta vinculante de la DGT por la que resuelve su posición en este tema, zanjando así cualquier interpretación distinta y que puede extenderse a otros elementos como podrían ser ordenadores portátiles o similares.

A estos efectos, la entrega de un teléfono móvil o cualquier otro dispositivo digital, así como sus elementos accesorios (cargador, cable, etc.), a los empleados por cuenta ajena, para que hagan uso profesional del mismo, no constituye retribución en especie a los efectos del IRPF, por tanto, no procede valorar dicha entrega, ni imputar importe alguno en la nómina del trabajador; tampoco ingresar a cuenta o realizar comunicaciones a la Agencia Tributaria.

La propia DGT recuerda que poner a disposición del trabajador máquinas, útiles y herramientas a fin de que pueda desarrollar su trabajo profesional, no sería retribuirle sino proporcionarle los medios necesarios para que pueda llevar a cabo sus tareas laborales.

Además, uno de los puntos fuertes de esta Consulta, es que se indica expresamente que no tendrá influencia la ubicación donde se encuentre el empleado, es decir, que dicha entrega del dispositivo para uso profesional no se considera remuneración al empleado, con independencia de que su uso se realice en establecimientos de la empresa, en los de sus clientes, o incluso en su propio domicilio particular - cuando esté teletrabajando -.

Recordemos que la esencia de una retribución en especie es el uso privativo que hace el empleado de un bien o servicio que le pone a disposición su empleador, por un precio inferior al considerado “de mercado” o incluso de forma gratuita.

Pero … ¿Cómo disipar las dudas que se ciernen sobre la delgada línea que separa el uso privativo del dispositivo, del uso laboral?

Pues una de las herramientas que podría utilizar el empresario sería determinar, en un documento como el código de conducta interno, mediante la firma de un anexo de teletrabajo, una nueva cláusula del contrato de trabajo o directamente un documento que establezca las bases de cesión del uso de los dispositivos entregados, que se prohíbe el uso para fines particulares de los instrumentos de trabajo. De esta forma, en tanto se pueda acreditar que no está permitido el uso privativo, se rompe con la principal condición requerida para determinar que existe una retribución es especie de conformidad con la definición proporcionada por la normativa del IRPF.

En caso de que resulte de su interés ampliar información sobre este tema, pueden ver el contenido íntegro de la Consulta Vinculante haciendo clic aquí.

Autora: Raquel Sánchez

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