
Paquete Ómnibus I: cambios en CSRD y CSDDD, Stop-the-clock y claves de transposición en España
Claves prácticas para adaptar el reporting de sostenibilidad y la cadena de valor al nuevo marco europeo.
La aprobación del Paquete Ómnibus I por el Parlamento Europeo el 16 de diciembre de 2025 ha acordado un conjunto de reformas con un objetivo claro: simplificar obligaciones, reforzar la seguridad jurídica y proteger la competitividad, sin renunciar a la ambición climática y social.
¿Qué incluye finalmente el Paquete Ómnibus I?
El paquete introduce cambios relevantes en cuatro grandes ámbitos:
- CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive).
- CSDDD (Corporate Sustainability Due Diligence Directive).
- Taxonomía Europea.
- CBAM (Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono).
Además, se consolida la Directiva conocida como “Stop-the-clock”, que reordena los plazos de aplicación y elimina el sistema de “olas” en la CSRD: retraso de 2 años, pendiente de transposición en España.
Principales cambios
Nuevos umbrales de aplicación
- CSRD: grandes empresas con
- +1.000 empleados
- 450 millones € de facturación neta
- +1.000 empleados
- CSDDD: grandes empresas con
- +5.000 empleados
- 1.500 millones € de facturación neta
- +5.000 empleados
Calendarios más claros
- Retraso en los plazos de aplicación
- Mayor previsibilidad en los tiempos de reporte
Menos complejidad operativa
- Simplificación de la verificación
- Menores exigencias en la cadena de valor
Cambios clave en la CSDDD
- Enfoque más flexible y basado en riesgos
- Eliminación del mapeo exhaustivo de la cadena
- Supresión de los planes obligatorios de transición climática
Mayor seguridad jurídica
- Topes armonizados al régimen sancionador
- Reducción de la incertidumbre regulatoria
En paralelo, EFRAG (European Financial Reporting Advisory Group) ha avanzado en la simplificación de los ESRS (European Sustainability Reporting Standards), reduciendo de forma significativa los datapoints obligatorios y priorizando la utilidad real de la información para la toma de decisiones.
Y en España, ¿Cuál es la situación?
El Paquete Ómnibus entrará en vigor 20 días después de su publicación en el DOUE (Diario Oficial de la Unión Europea), abriendo el proceso de transposición nacional, especialmente relevante para la CSRD y la CSDDD, que no son de aplicación directa.
España dispone de 12 meses para adaptar su legislación. Persisten, no obstante, algunas incógnitas clave:
- El futuro del EINF (Estado de Información No Financiera).
- El tratamiento de las filiales españolas de grupos europeos.
- El margen del regulador nacional para ir más allá de la norma europea.
Mientras tanto, organismos como el ICAC (Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas) y la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) recomiendan a las empresas mantener un enfoque prudente y seguir avanzando en la integración de la sostenibilidad.
En el 2026 tendremos que continuar con el EINF y con el RD 214/2025.
Más allá del cumplimiento: sostenibilidad como oportunidad
Tal como hemos visto se introduce más proporcionalidad y menos rigidez, ya que no todas las empresas tienen el mismo tamaño, los mismos recursos ni el mismo impacto. Este nuevo enfoque abre una oportunidad para que muchas empresas aprovechen y opten por adelantarse y alinearse voluntariamente con los estándares europeos. Esta decisión puede convertirse en una ventaja competitiva clara, en un entorno cambiante donde la presión regulatoria, la aceleración tecnológica y un mercado cada vez más volátil obligan a las empresas a reforzar sus capacidades estratégicas y operativas para avanzar con determinación en un contexto de cambio permanente.
La sostenibilidad, además, ya no es solo una cuestión reputacional. Para los mercados financieros se ha convertido en un factor económico clave. Inversores y entidades financieras exigen información clara y fiable para evaluar riesgos y tomar decisiones. Las empresas que se anticipan y ya miden indicadores, los auditan y los integran en su estrategia pueden presentar datos claros y fiables, transmitiendo solidez y credibilidad al mercado.
Este efecto se extiende también a las cadenas de suministro. Cada vez más, cumplir con criterios de sostenibilidad es una condición para seguir siendo proveedor o partner comercial, pudiendo solicitarte información como: la medición de la huella de carbono, uso de materiales reciclados o el cumplimiento de ciertos estándares. La anticipación facilitará la permanencia en las cadenas de valor estratégicas; quedarse atrás implicará asumir un riesgo comercial.
No dudemos que adoptar voluntariamente estándares de sostenibilidad es una inversión, es el momento de realizar nuestro traje a medida e introducir transversalmente los cambios para preparar nuestra empresa al futuro.