¿Cómo crees que estos últimos años han influido en la forma de trabajar?
La transformación tecnológica ha redefinido por completo la forma de trabajar en auditoría. El papel ha quedado prácticamente en el pasado, y con él, la obligación de estar siempre presencialmente en las oficinas del cliente. Hoy, un auditor externo puede desarrollar su trabajo desde cualquier lugar, y el tiempo compartido con el cliente es tiempo de verdad, sin horas perdidas recopilando documentación física y sin fricciones innecesarias. El resultado son auditorías externas más ágiles, más precisas y mucho más eficientes.
¿Qué es lo que más valoras de tu día a día? ¿Y de formar parte de Baker Tilly?
En Baker Tilly España no hay espacio para la rutina. El trabajo en auditoría te mantiene en aprendizaje constante: cada proyecto, cada cliente y cada compañero o compañera del equipo te aporta algo nuevo. El trabajo en equipo no es solo una forma de organizarse, es una fuente real de crecimiento profesional y personal. La cultura de empresa de la firma se construye sobre la cercanía entre las personas, y eso marca la diferencia en el día a día de cualquier profesional de la auditoría y la consultoría.