¿Cómo crees que estos últimos años han influido en la forma de trabajar?
El trabajo de campo en auditoría ha cambiado bastante. La evolución tecnológica ha hecho que el uso del papel prácticamente desaparezca, dando paso a la posibilidad de realizar el trabajo en cualquier lugar, sin que sea tan necesaria la presencialidad en las oficinas del cliente. Ahora, el tiempo con el cliente es más efectivo, ya que no es necesario dedicar horas a recopilar información archivada en papel. Esto hace que las auditorías resulten mucho más eficientes.
¿Qué es lo que más valoras de tu día a día? ¿Y de formar parte de Baker Tilly?
Valoro especialmente que la formación sea continua y que no haya espacio para la rutina ni la monotonía. Además, el trabajo en equipo es muy enriquecedor, tanto a nivel profesional como personal. Existe un aprendizaje constante entre compañeros y compañeras, y la cercanía que hay en Baker Tilly ayuda mucho a lograrlo.
"Mi consejo es comenzar con muchas ganas y aprovechar las múltiples oportunidades de aprendizaje que ofrece la auditoría, como trabajar en diversos equipos, sectores de actividad y conocer muchas empresas y profesionales de los que siempre se puede aprender."