
Publicada la Directiva Ómnibus de simplificación de las obligaciones de sostenibilidad empresarial
Qué es la Directiva Ómnibus y qué cambios introduce en sostenibilidad:
"Ómnibus" viene del latín y significa "para todos", refiriéndose a un instrumento legislativo que agrupa cambios en diversas áreas legales en un solo texto.
El Paquete Ómnibus I introduce modificaciones relevantes en cuatro grandes ámbitos:
- Directiva 2022/2464/UE de Información Corporativa en Materia de Sostenibilidad (CSRD).
- Directiva 2024/1760/UE de Diligencia Debida (CS3D).
- Reglamento (UE) 2020/852 de Taxonomía.
- Directiva 2003/87/CE del Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM).
En este artículo nos centraremos en los cambios en materia de divulgación de sostenibilidad (CSRD). Sin duda, se trata de la Directiva que ha originado más controversia en los últimos meses por los exigentes requisitos de divulgación en materia de sostenibilidad que planteaba el texto inicial. Los cambios introducidos implican que muchas menos empresas estarán obligadas y que dispondrán de más tiempo para adaptarse.
¿Qué organizaciones están obligadas?
La aprobación de Ómnibus I implica que únicamente las empresas de mayor tamaño e impacto estarán obligadas a proporcionar información de sostenibilidad bajo la CSRD.
En concreto, serán sujetos obligados aquellas organizaciones que durante dos ejercicios consecutivos tengan una plantilla superior a 1.000 personas trabajadoras y un volumen de negocio neto superior a 450 millones de euros. Estos umbrales aplican tanto a empresas que reportan individualmente como a grupos consolidados y suponen una reducción del 80% al 90% del número de empresas que, bajo el texto actual, deberían reportar para cumplir con la normativa.
¿Cuándo se deberá reportar?
Las organizaciones obligadas deberán reportar según los requisitos de la Directiva CSRD a partir del año 2028, con datos de 2027.
¿Qué deberán reportar las organizaciones obligadas?
Los requisitos de divulgación serán mucho menos exigentes que los de la propuesta inicial de la CSRD. En esta línea, EFRAG (Grupo Consultivo Europeo en materia de Información Financiera) ha realizado una propuesta de simplificación de las normas ESRS (Estándares Europeos de Información sobre Sostenibilidad), que implica una reducción drástica de los puntos de divulgación de hasta un 61%. Esta propuesta debe ser aprobada en los próximos meses por el Consejo de la UE.
Ómnibus también limita la información que las empresas sujetas a la CSRD pueden solicitar a su cadena de valor (proveedores, clientes, etc.) para elaborar sus informes.
¿Se deberá verificar la información de sostenibilidad?
Sí, se mantiene el requisito de verificación de la información de sostenibilidad por una entidad externa independiente para garantizar que no hay errores significativos, pero el alcance de la verificación será limitado y se desarrollará conforme a lo previsto en un acto delegado que tendrá que aprobar la Comisión Europea antes del 1 de julio de 2027.
¿Y qué pasa con el resto de las empresas?
Se plantea un plazo máximo de 12 meses para que los Estados miembros transpongan Ómnibus a su ordenamiento jurídico. Mientras esto no suceda, es importante recordar que las empresas que están obligadas a publicar anualmente sus Estados de Información No Financiera (EINF) deben continuar cumpliendo con este requisito.
Por otra parte, la divulgación de sostenibilidad es voluntaria para las empresas que no están obligadas a publicar un EINF. La UE anima a que estas organizaciones utilicen la VSME (Estándar Voluntario de Información sobre Sostenibilidad para Microempresas y PYMES), un marco simplificado y proporcionado desarrollado por EFRAG para ayudar a las pequeñas y medianas empresas a reportar su información de sostenibilidad.
Sostenibilidad, más allá de una obligación
En Baker Tilly consideramos que la simplificación acordada en Ómnibus no debe implicar un retroceso en materia de sostenibilidad.
En primer lugar, Ómnibus plantea un marco mucho más racional y coherente con la realidad de las organizaciones, lo cual es de agradecer.
Por otra parte, cada vez más, las empresas están integrando la sostenibilidad en su estrategia de negocio. Es el mercado (clientes, entidades financieras, inversores, etc.) el que realmente está empujando para que las empresas trabajen en mejores prácticas ambientales, sociales y de gobernanza, más allá del cumplimiento formal de los requisitos legales.
La sostenibilidad, sin duda, impulsa la competitividad de las organizaciones, y la aprobación de Ómnibus debe ser un impulso para avanzar en esta línea. Por todo ello, desde Baker Tilly, seguiremos acompañando a las empresas en esta transición.