
El Palau de la Música Catalana obtiene dos certificaciones de sostenibilidad
Compromiso con la sostenibilidad
El Palau de la Música Catalana suma dos nuevos reconocimientos a su compromiso con la sostenibilidad: la certificación IQNet SR10 y el Certificado de Sostenibilidad y Contribución a los ODS de AENOR.
Cuando pensamos en el Palau de la Música Catalana, lo primero que viene a la mente es su imponente arquitectura modernista, su acústica única y la música que ha llenado sus paredes durante más de un siglo. Sin embargo, detrás de cada concierto hay también una gestión responsable que, desde hace tiempo, forma parte del ADN de la institución.
El Palau acaba de dar un paso más en ese compromiso: ha obtenido la certificación IQNet SR10 de Sistema de Gestión de la Responsabilidad Social y el Certificado de Sostenibilidad y Contribución a los ODS de AENOR, un proceso en el que ha contado con el acompañamiento de Baker Tilly Consultores.
Un modelo de gestión sostenible que va más allá de la cultura
La Fundació Orfeó Català-Palau de la Música Catalana dispone ahora de un Sistema de Gestión de Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible certificado conforme a la norma IQNet SR10, y ha obtenido también el Certificado de Sostenibilidad y Contribución a los ODS que otorga AENOR, referido a los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de las Naciones Unidas.
En términos sencillos: el Palau no solo se compromete de palabra con la sostenibilidad, sino que ha estructurado ese compromiso en un sistema de gestión formal, verificado por un tercero independiente y sujeto a mejora continua. Este sistema le permite integrar criterios ambientales, sociales y de buen gobierno (ESG) en todas las áreas de su actividad, desde la programación artística hasta la gestión de sus instalaciones.
El objetivo es claro: generar un impacto positivo en la sociedad, garantizar una gestión ética y transparente, minimizar el impacto ambiental de su actividad e impulsar proyectos que favorezcan la inclusión, la accesibilidad y el bienestar de las personas.
¿Qué son las certificaciones IQNet SR10 y AENOR?
IQNet SR10 es un estándar internacional certificable para la gestión de la responsabilidad social, desarrollado por IQNet, la red internacional de entidades de certificación, a partir de un documento de referencia elaborado originalmente por AENOR, y alineado con los principios de la norma internacional ISO 26000.
Obtenerlo implica superar una auditoría externa que verifica que la organización cuenta con una sistemática real para gestionar los aspectos económicos, ambientales, sociales y de buen gobierno.
El Certificado de Sostenibilidad y Contribución a los ODS, también de AENOR, valida que la estrategia de sostenibilidad de una organización está realmente alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 que resultan relevantes para su actividad.
No es una simple declaración de intenciones: el proceso analiza cómo la entidad identifica sus objetivos prioritarios, los traslada a su estrategia y genera confianza ante sus grupos de interés.
Ambos certificados están diseñados con la misma lógica que otras normas de gestión ya conocidas, como ISO 9001 o ISO 14001, lo que los hace especialmente adecuados para organizaciones, como el Palau, que ya cuentan con otros sistemas de gestión certificados.
Así aplica el Palau de la Música Catalana su compromiso con la sostenibilidad
En el caso del Palau, este sistema no se queda en una declaración de intenciones. Se despliega a través de instrumentos concretos, como la Política de Responsabilidad Social y Desarrollo Sostenible y el Código de Ética y Buen Gobierno, que fijan los principios y las pautas de actuación de la institución.
Además, la Fundación mantiene un diálogo continuo con sus grupos de interés, como personas trabajadoras, público, proveedores, comunidad y medio ambiente, y evalúa periódicamente los asuntos ambientales, sociales y de gobernanza más relevantes para su actividad.
El Palau entiende la cultura como una herramienta de transformación social, y por eso los ODS de la Agenda 2030 orientan su estrategia de sostenibilidad de forma transversal.
Este compromiso no se limita a acciones puntuales: forma parte de un modelo de mejora continua que incorpora los criterios ESG en toda la organización, y se traduce en compromisos concretos en ámbitos como:
- La programación artística y la práctica del canto coral.
- Los proyectos educativos y sociales, como los que impulsa el proyecto social Palau Vincles.
- La preservación del patrimonio arquitectónico y cultural.
- La gestión ambiental de sus instalaciones y recursos.
- El desarrollo de alianzas que contribuyan a una sociedad más inclusiva, resiliente y sostenible.
Este enfoque permite al Palau identificar los ODS prioritarios para su actividad, establecer objetivos concretos, definir indicadores y medir periódicamente los resultados y el impacto generado, un ejercicio de transparencia que refuerza la credibilidad de todo el sistema.
Un compromiso con la sostenibilidad que se suma a otras certificaciones ambientales
Este modelo de responsabilidad social y sostenibilidad se complementa con otras certificaciones y reconocimientos que el Palau mantiene en materia ambiental, entre ellos el registro EMAS y la certificación ISO 14001 de AENOR, lo que confirma que la institución aborda la sostenibilidad desde una perspectiva integral y no como un compartimento aislado.
El Palau de la Música Catalana, un referente de sostenibilidad en el sector cultural
El caso del Palau de la Música Catalana demuestra que las instituciones culturales, más allá de su función artística, pueden convertirse en agentes activos de transformación social y ambiental.
Obtener estas dos certificaciones, verificadas por una entidad externa como AENOR, aporta credibilidad, mejora la toma de decisiones y refuerza la confianza de todos los grupos de interés vinculados a la institución.
De hecho, el Palau se convierte así en la única entidad cultural en España que cuenta con ambas certificaciones, un hito que refuerza su papel como referente de gestión responsable dentro del sector cultural.
En Baker Tilly hemos tenido el privilegio de acompañar al Palau de la Música Catalana en este proceso, y celebramos que una institución cultural de referencia como esta haya dado un paso tan significativo en su compromiso con la sostenibilidad.