
Plan de Control Tributario 2026: claves AEAT, riesgos y obligaciones fiscales
Un nuevo escenario fiscal en 2026: anticipación, datos y control intensivo
El pasado 12 de marzo se publicó la Resolución que aprueba el Plan Anual de Control Tributario y Aduanero 2026, una de las principales hojas de ruta en materia fiscal. Este Plan confirma la evolución hacia un modelo de control fiscal más intensivo, digitalizado y anticipativo por parte de la AEAT.
Aunque no supone una ruptura con ejercicios anteriores, refuerza tendencias como la mayor disponibilidad de información y el control de estructuras complejas, reduciendo márgenes de error y aumentando la exposición fiscal.
El Plan se articula en torno a cinco pilares: información y asistencia, prevención del fraude, investigación y comprobación, control recaudatorio y colaboración entre administraciones.
La información como herramienta clave
El principal cambio cualitativo es el acceso a información financiera masiva y periódica por parte de la AEAT, incluyendo cuentas bancarias, TPV, pagos móviles y tarjetas.
El uso de herramientas avanzadas permitirá detectar incoherencias con mayor rapidez, convirtiendo la consistencia entre datos declarados y realidad económica en un elemento clave. En consecuencia, la consistencia entre la información declarada y la realidad económica pasa a ser un elemento crítico en cualquier estrategia fiscal.
Fiscalidad internacional y grandes empresas
Se intensifica el control sobre grandes empresas y grupos multinacionales en precios de transferencia, operaciones intragrupo y financiación interna, analizando tanto la documentación como la sustancia económica.
Se refuerza la cooperación internacional mediante inspecciones conjuntas, y comienza el control efectivo del impuesto mínimo global del 15% (Pilar 2), con nuevas obligaciones informativas.
Patrimonios personales y estructuras societarias
Se refuerza el control sobre patrimonios elevados y discrepancias entre renta y nivel de vida, así como el uso indebido de sociedades.
La Administración intensificará la vigilancia sobre estructuras societarias abusivas y reestructuraciones sin sustancia económica.
Economía digital y nuevas tecnologías
Las operaciones con criptoactivos, plataformas digitales y neobancos seguirán bajo especial control, con uso de tecnologías como blockchain para su trazabilidad.
Sector inmobiliario
El sector inmobiliario será prioritario, con foco en la valoración de operaciones, deducción de costes y control de arrendamientos digitales.
IVA, no residentes y nuevas obligaciones fiscales
Se mantiene la presión sobre el fraude en IVA y operaciones intracomunitarias, así como el control de pagos a no residentes.
Avanzan proyectos como la factura electrónica obligatoria y sistemas VERI*FACTU, que implicarán cambios relevantes.
Mayor presión en la fase recaudatoria
El Plan introduce un mayor control en la recaudación con herramientas tecnológicas y análisis de riesgos, incluyendo clasificación de deudores y nuevas medidas de embargo.
Se refuerza la vigilancia sobre activos digitales y se impulsa la cooperación internacional para el cobro de deudas.
El Plan de Control Tributario 2026 confirma un entorno de mayor exigencia, control y transparencia. En este contexto, la mejor estrategia es anticiparse, revisar la situación fiscal y adaptar los sistemas internos a las nuevas obligaciones.